|
La costumbre de escribir se interrumpe cuando el ordenador no funciona como se le supone.
Pero cuando te asaltan la casa y se llevan tu herramienta de trabajo más valiosa, es como si te dejaran las manos en el vacío con los ojos en el abismo y el cuerpo de viaje en un mar de odio.
Abandonado por La Poesía, la mano se niega a escribir, se queda atada al pasado...pero la entrevista que se pidió hace tiempo a Inma Chacón espera y si el compromiso se cumple con uno mismo quizás se cumpla también con los demás y vuelva La Poesía.
Usted que se ha retirado de las labores del periodismo, de la administración y la docencia: ¿Que es lo que hecha más de menos? ¿Como se siente como escritora y en que le favorece más el día a día de su nueva existencia?
En realidad, no he abandonado la docencia, sino que he hecho un paréntesis para poder escribir, aunque eso no me convierte en escritora. Creo que tengo mucho que aprender, y eso es lo que hago día a día.
En un relato suyo titulado La Esfinge, habla de alguien que buscaba soñar pero le era imposible .Lo que me llevo a pensar, y no se muy bien porqué, en las máquinas que algún día soñaran según dicen algunos programadores. ¿Cual es su sueño personal? ¿Que valor le da a los soñados sueños? ¿Que importancia tienen para usted los sueños en su poesía? ´
Tengo muchos sueños y les doy mucha importancia. Es difícil vivir sin ellos, porque pueden ser buenos impulsos para continuar cuando las cosas se ponen difíciles. Soñar es como situarse en un punto donde todas las posibilidades existen. Los sueños son importantes, no por lo que conseguimos con ellos, sino por lo que hacemos cuando estamos intentando conseguirlos. Son como el viaje hacia Ítaca del que hablaba Kavafis, lo importante no es llegar, sino lo que aprendemos por el camino.
¿La poesía es un arma cagada de futuro escribió Gabriel Celaya, o la poesía ha caído en desgracia como también escribió Juan Carlos Mestre?
Estoy más de acuerdo con Celaya. La poesía siempre estará en el corazón de los poetas, por mucho que otros intenten derribarla, y siempre estará cargada de futuro.
Para escribir su primera novela -La Princesa India- estuvo un mes en México. ¿Que fue lo que más le sorprendió de aquel lugar y de que forma lo llevó a la novela? ¿Que le resulto más difícil escribir de ese libro?
No, no estuve en México. Yo siempre digo que viajé a México con los sentimientos, pero que me queda el viaje de los sentidos. Intenté reflejar en mi novela la vida cotidiana de los aztecas, qué comían, cómo olían, cómo dormían, qué sentían cuando veían a los españoles aparecer en sus poblados. Para ello, tuve que imaginarme el olor de México, el sabor, el aire en la piel. Me documenté sobre todo aquel periodo histórico de tal forma, que yo creo que lo más difícil fue desprenderme de todo lo que había aprendido para que la documentación no se notara en el texto.
El escritor es un ser dudoso...nunca he conocido a nadie seguro de lo que escribe dice Paúl Auster. ¿No le parece que es demasiado tajante en su afirmación? ¿Usted desde que seguridades o miedos se pone a escribir?
Siempre desde la inseguridad. Desde la duda sobre si lo que escribo podrá interesarles a los demás. Escribir es un acto solitario que necesita el reconocimiento del otro, y eso no se sabe nunca si se obtendrá hasta que el texto no se hecho independiente del autor.
Relatos, novela, artículos dos libros de poemas... ¿Lo próximo que veremos en las librerías será un volumen de ensayo? ¿Le resulta fácil pasar de un género a otro o necesita adaptarse en cada cambio?
A mediados de octubre saldrá mi próxima novela. También estoy preparando otro libro de poemas. Necesito expresarme en los dos géneros. En la novela me contengo más, y en la poesía me dejo llevar. Es como si lo que no puedo expresar con la novela, lo expresara con la poesía. En mi caso, son géneros complementarios. En cuanto al ensayo, de momento, no me he planteado nada, pero no cierro esa posibilidad. Cuando estaba en la Universidad escribía muchos textos científicos que requieren un método muy rígido y una argumentación exhaustiva. Ahora me siento más libre para escribir, por eso me gustan mucho la narrativa y la poesía.
En vida, su hermana Dulce y usted además de gemelas ¿Eran una misma sombra dividida en dos cuerpos? ¿Tenían los mismos intereses y parecidos deseos como se da en otros casos de gemelos?
Dulce y yo estábamos muy unidas. Hemos compartido todo desde que éramos pequeñas. Desde el vientre de nuestra madre, hasta la forma de hablar o de reírnos. Saramago me dijo una vez que antes éramos una en dos, y que ahora somos dos en una. Quizá esa misma sombra siga dividida entre dos cuerpos todavía.
¿Que se siente cuando en la presentación de un libro suyo hay tantos familiares? ¿No siente en esos instantes que su casa ha cambiado de paredes y además de la familia hay otros invitados?
Desde que empecé a escribir La princesa india, sentí el apoyo de toda mi familia. No podría haberla escrito sin ellos. Me gusta pensar que la novela es de todos nosotros, como si la hubiésemos escrito todos. Como si ese homenaje a Dulce que quise hacer se extendiera a todos los miembros de mi familia de una forma concreta y precisa, activa. Ellos participan conmigo en todo lo que hago, y me arropan en las presentaciones porque saben que les necesito. También están allí mis amigos, a los que necesito también, y en los que me apoyo siempre. Para mí, es una suerte, y espero que siga siendo así en todas las presentaciones que haga.
La costumbre de escribir se pierde cuando la herramienta estrella desaparece. Pero me viene el primer recuerdo de Dulce Chacón acompañándome junto a Sahron Smid para presentar el libro Los Atardeceres de la Memoria en el CBA. Por esos entonces yo escribía a bolígrafo, lápiz o lo que encontrara más a mano, luego los textos me los pasaban a ordenador, amig@s, casi todos de la Facultad de CC Información. Ahora por Inma Chacón escribo a mano como en los entonces de Dulce pero al menos en un ciber puedo ya transcribir las palabras que hallaran su destino por correo electrónico.
Inma chacón que vive en la casa amable de su naturaleza humanista y pasea sus cantos por una ciudad sin rayas ni fronteras donde su palabra se alza como un baluarte contra la oscuridad acaba de publicar el libro de poemas Urdimbres , y Flores Azules * llegan a mis ojos por su voz.
· Flores Azules es un verso de Inma adentro de un poema de Urdimbres y dedicado a Dulce Chacón .
·
· Chema Rubio V.
|